viernes, 25 de febrero de 2011

Comentario del poema de Antonio Machado " Hacia un ocaso radiante"

Soledades (1903)
 XIII: "Hacia un ocaso radiante"
Hacia un ocaso radiante
caminaba el sol de estío,
y era, entre nubes de fuego, una trompeta gigante,
tras de los álamos verdes de las márgenes del río.
Dentro de un olmo sonaba la sempiterna tijera
de la cigarra cantora, el monorritmo jovial,
entre metal y madera,
que es la canción estival.

En una huerta sombría,
giraban los cangilones de la noria soñolienta.
Bajo las ramas obscuras el son del agua se oía.
Era una tarde de julio, luminosa y polvorienta.

Yo iba haciendo mi camino,
absorto en el solitario crepúsculo campesino.

Y pensaba: «¡Hermosa tarde, nota de la lira inmensa
toda desdén y armonía;
hermosa tarde, tú curas la pobre melancolía
de este rincón vanidoso, obscuro rincón que piensa!»

Pasaba el agua rizada bajo los ojos del puente.
Lejos la ciudad dormía,
como cubierta de un mago fanal de oro trasparente.
Bajo los arcos de piedra el agua clara corría.
Los últimos arreboles coronaban las colinas
manchadas de olivos grises y de negruzcas encinas.
Yo caminaba cansado,
sintiendo la vieja angustia que hace el corazón pesado.

El agua en sombra pasaba tan melancólicamente,
bajo los arcos del puente,
como si al pasar dijera:

«Apenas desamarrada
la pobre barca, viajero, del árbol de la ribera,
se canta: no somos nada.
Donde acaba el pobre río la inmensa mar nos espera.»

Bajo los ojos del puente pasaba el agua sombría.
(Yo pensaba: ¡el alma mía!)

Y me detuve un momento,
en la tarde, a meditar...
¿Qué es esta gota en el viento
que grita al mar: soy el mar?

Vibraba el aire asordado
por los élitros cantores que hacen el campo sonoro,
cual si estuviera sembrado
de campanitas de oro.

En el azul fulguraba
un lucero diamantino.
Cálido viento soplaba
alborotando el camino.

Yo, en la tarde polvorienta,
hacia la ciudad volvía.
Sonaban los cangilones de la noria soñolienta.
Bajo las ramas obscuras caer el agua se oía.



Comentario del poema de Antonio Machado " Hacia un ocaso radiante"


Este poema pertenece a “Soledades” (1903) en el que el estilo modernista de Machado viene dado por la influencia de grandes artistas como Rubén Darío, En esta etapa sus obras tienen un tono reflexivo y melancólico en las que el tema frecuente es su infancia y el paso del tiempo, lo que fue y lo que será. Los símbolos frecuentes de los que se vale Machado son: el agua, la tarde, la noria, el jardín, los caminos…

Sus poesías son intimistas e introspectivas, en ellas Machado trata de escapar de la realidad y conocerse a sí mismo. De esta necesidad surgen los libros de “Soledades” y “Soledades, galerías y otros poemas”, que consiste en una modificación del libro de “Soledades” y una adición de otros poemas que son menos modernistas y en los que se encamina hacia la sencillez expresiva y en ocasiones incluso parece mantener un diálogo dentro del propio poema con su voz interior, aunque lo que nunca cambia durante su vida poética es el uso de símbolos.
El mayor cambio en su estilo se observa en el libro “Campos de Castilla”, donde Antonio Machado comienza a escribir sobre el paisaje, los hombres y la historia de Castilla y en el que se identifica con las preocupaciones de la Generación del 98.
En sus últimos tiempos, después de la muerte de su mujer Leonor, sus estilos varían de un libro a otro:
En “Proverbios y cantares” expresa sus reflexiones filosóficas.
En “Nuevas canciones” (1924) sus obras se inspiran en coplas populares.
Durante su estancia en Segovia, el amor que siente por Pilar Valderrama le lleva a escribir “Canciones a Guiomar”.
Sus últimas obras fueron las “Poesías de guerra”.
Los temas principales de esta obra de Machado son la melancolía que siente por el paso del tiempo, por ese eterno caminar hacia la muerte y ese río que es la vida que no se detiene ni un momento. El poeta va caminando por la vida sin saber que le deparará siempre mirando hacia ese crepúsculo que describe como un ocaso radiante.
El poema se divide en tres partes según el tema que trata. En la primera parte, que abarca desde “Hacia un ocaso radiante” hasta “El agua en sombra” Machado se auto describe andando por un camino en el que el paisaje es radiante y él se siente melancólico hasta que llega a un puente, donde comienza la segunda parte del poema, en el que se para a meditar sobre la muerte, ese río que inevitablemente irá a parar al mar. Por último, Machado vuelve a ese camino que todavía no desembocará en el crepúsculo mientras la tarde se vuelve polvorienta, triste y oscura para él.
A lo largo de la obra identificamos numerosos símbolos y tópicos literarios. Se nombra en repetidas ocasiones la tarde, que no solo es una recurrencia muy empleada en este poema sino que el poeta la utilizaba con frecuencia en todas sus obras. Representa el paso del tiempo, la juventud que ya no está. El agua, el río, que en este poema simboliza la vida que inevitablemente irá a parar al mar que para Antonio Machado es la muerte. El camino es su vida, todo lo que ha caminado y le queda por caminar componen la vida entera del autor. Los tópicos literarios también son muy frecuentes en el artista y en ese caso son el “tempus fugit” que representa el paso del tiempo inevitable llegada de la muerte. “El homo viator” que caracteriza al hombre como un caminante que va andando por el sendero de su vida.
Desde el punto de vista métrico, el poema se compone de versos de métrica variada, se combinan cuartetos (versos del 15 al 18), serventesios (versos del 1 al 4) y pareados (versos 13 y 14).
Gran parte de las obras de Machado están llenas de subjetividad, porque el poeta realiza un viaje a sus recuerdos y sus sentimientos, por lo que el uso de adjetivos es más frecuente. A lo largo de todo el poema los símbolos que emplea en esta obra se acompañan de adjetivos. Como por ejemplo, “una tarde polvorienta” en el que este adjetivo le confiere a la tarde unas sensaciones de tristeza, melancolía, angustia…; otro ejemplo es “el agua sombría”, que representa, para Machado, el tenebroso paso del tiempo.
En la obra, encontramos algunas personificaciones: “¿Qué es esa gota en el viento que grita al mar: soy el mar?”, “Lejos la ciudad dormía”.
Este poema tiene ciertas expresiones que hacen que lo relacionemos con la etapa del modernismo, como: “Yo caminada cansado, sintiendo la vieja angustia que hace el corazón pesado”. La relación que esta frase mantiene con ese estilo literario es la marcada introspección que refleja aquí Antonio Machado. Otro ejemplo sería “la tarde polvorienta”, que también se identifica con el estilo porque representa la felicidad que el tiempo se ha llevado.
Como podemos observar al leer esta obra las intenciones de Machado se ven muy claras en ciertas frases. Su idea de la inevitable muerte se ve reflejada en algunas ocasiones, sin embargo, la más clara es “Donde acaba el podre río la inmensa mar nos espera”, observamos que la muerte para el escritor es un tema importante e incluso algo temido para él. Otra frase que marca las ideas del poeta es “Yo, en la tarde polvorienta…” en la que una vez más Antonio Machado hace notar su angustia por la vejez y por ello acompaña la palabra tarde con ese adjetivo.
Actualmente, y desde la antigüedad, los seres humanos estamos hechos para vivir en la época en la que hemos nacido y hacer que nuestra vida transcurra el mayor tiempo posible, experimentando momentos tanto tristes como alegres, que son los que más se acentúan en nuestros recuerdos. Vivimos con el constante miedo a la muerte, debido a la incertidumbre de lo que conllevaría el morir, sobre todo, el hecho de perder nuestros momentos felices y a nuestros seres queridos. Aún así, a pesar de saber que esta realidad tan terrorífica llegará algún día debemos seguir viviendo. De esta manera, Machado refleja a la vida como un largo camino por recorrer, sin saber l que deparará el futuro, y la muerte como el final inevitable y sombrío de dicho camino.
En definitiva, según Machado, la vida es un largo, pero limitado paso del tiempo, que concluye con la vejez. En este período, se vivirán un incontable número de experiencias y momentos, pero finalmente deben desembocar en el abismo de la muerte, una idea de la que todo ser debe ser consciente. El propio poeta expresa que la vida es un largo camino que debe recorrerse y, sobre todo, vivirse de la mejor manera posible, ya que se debe disfrutar del camino hasta llegada del momento sombrío de la muerte.
                                                         
Hecho por  Ester y Kristina

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